Fri, Nov 21, 2008
Miembros de Comedores Compulsivos Anónimos escuchan mientras relatan sus experiencias durante una junta.
A. E. Araiza / La Estrella de Tucsón
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Celebra grupo convención nacional

Buscan educar en recuperación y mantener un peso saludable
Por Natalia Lopera
la estrella de Tucsón
Tucson, Arizona | Published: 09.19.2008
TUCSÓN.- A sus 19 años Andrea tenía 20 libras de sobrepeso. Ese mismo año la joven se convirtió en anoréxica cuando llegó a pesar apenas 85 libras, peso que logró mantener por año y medio.
Luego de eso Andrea siguió una dieta "yo-yo" por 13 años, con la que subía y bajaba de peso por ciclos de una forma no saludable.
Pero hoy día a los 48 años, Andrea puede por fin decir que lleva más de una década en un peso saludable. Ella no quiso divulgar su apellido porque forma parte de la organización Overeaters Anonymous, (Comedores Compulsivos Anónimos) conocidos como OA.
Actualmente es presidente de publicidad de la organización local, que albergará la convención regional del grupo aquí en Tucsón, del 19 al 21 de septiembre.
Miembros de siete estados del Suroeste asistirán, pero las puertas estarán abiertas a todos de la comunidad.
Andrea dijo que aunque se hizo miembro de OA a los 23 años, se demoró 10 años para sentar cabeza y seguir los 12 pasos de recuperación del grupo, que son basados en los de Alcohólicos Anónimos (AA).
Aunque la mayoría de los miembros son personas que comen compulsivamente, la organización también ayuda a gente afligida con toda clase de trastornos, como la anorexia y bulimia. Entre los miembros más jóvenes, hay una mezcla más grande de estas enfermedades, comentó Andrea.
Naomi Lippel directora de la oficina principal de OA en New Mexico, enfatizó que la organización no es un programa de dieta. Aunque si se le enseña a los miembros la importancia de una dieta saludable, el enfoque realmente es ayudarles a determinar las causas del trastorno para poder solucionarlo de raíz.
Es así como el primer paso del programa es admitir que se tienen un problema con la comida, como en AA.
Pero precisamente porque mucha gente no quiere admitir que necesita ayuda, es difícil saber qué tan prevalente son estos desórdenes.
Según Lynn Grefe, presidente del National Eating Disorders Association - NEDA por sus siglas en inglés - su organización estima que casi 10 millones de mujeres y un millón de hombres en EU tienen anorexia o bulimia. Y hay por lo menos otros 5 millones de personas que comen compulsivamente.
Pero el número de afectados en realidad es mucho más grande, explicó Grefe. Hay muchos que no cuentan que están enfermos por el estigma. Y otros nunca forman parte de las estadísticas ya que no son diagnosticados porque los seguros médicos no cubren el tratamiento en muchos casos.
A nivel local las cifras son aún más escasas, comentó Jeannette Rojaes, coordinadora del programa de trastornos alimenticios en el hospital siquiátrico Sierra Tucson.
Pero para darle más perspectiva al asunto, Rojaes dijo que entre todas las enfermedades mentales, los trastornos de alimentación tienen el índice más alto de muerte.
También dijo que uno de los factores que inducen estos desórdenes es la cultura.
Es así como los hispanos que inmigran a Estados Unidos después de los 17 años tiene más probabilidad de desear un cuerpo más delgado, que los hispanos nacidos aquí.
Es durante el proceso de aculturación que las hispanas pueden comenzar a querer ser menos caderonas por ejemplo.
Pero OA no pretende ser la solución para los que si se atreven a buscar ayuda, comentó Lippel la directora en New Mexico; es sólo una de las diferentes opciones que existen, donde se enseñan herramientas para aliviarse.
Pero es importante que los que tienen un trastorno busquen ayuda porque las consecuencias pueden ser graves. "Estas son enfermedades mentales que causan complicaciones físicas," comentó Grefe, la presidente de NEDA.
La anorexia puede causar un paro cardíaco, fallas de los riñones, y osteoporosis a una edad temprana.
Dependiendo del tipo de bulimia, también puede haber un paro cardíaco, así como ruptura gástrica o del esófago, y se pueden dañar los dientes por los ácidos del vómito.
Y comer compulsivamente aparte de subir la presión sanguínea y el colesterol, puede causar enfermedades cardíacas, Diabetes tipo 2 y enfermedad de la vesícula biliar.
Además, esta enfermedades no discriminan y se presentan entre todos los grupos étnicos, destacó Grefe.
A lo mejor esto se refleja en la prevalencia de los grupos de apoyo de OA a través de todo el País. Por fuera de EU hay grupos en más de 75 países, y 16 de ellos son hispano parlantes.
Andrea vivió un tiempo en la Ciudad de México donde asistía a un grupo en español allí. Tanto por fuera de EU o aquí, Andrea dijo que OA es un sitio donde a lo mejor la gente puede encontrar ayuda.
"Nosotros nos sentimos tan avergonzados de estar fuera de control, y estos programas nos sirven como un sitio donde podemos ir a aprender a vivir diferentemente", finalizó.
● Contacte a Natalia Lopera al 807-8029 o al e-mail: nlopera@azstarnet.com