Fri, Nov 21, 2008
Ryan Buchanan de Chromosomal Laboratories, Inc. trabaja en un caso del Consulado Mexicano.
Dean Knuth/La Estrella de Tucsón

Ayuda donación anónima a identificar a migrantes

Aumenta el número de posibles vínculos de ADN
Por Mariana Alvarado Avalos
La Estrella de Tucsón
Tucson, Arizona | Published: 08.08.2008
tucsón.- Gracias a un donativo anónimo de 200 mil dólares la Oficina del Médico Forense del Condado Pima construye una base de datos de migrantes muertos, que según las autoridades, podría ayudar con la identificación de indocumentados que murieron en su intento de estar en el País.
La base de datos incluirá información básica de cómo, cuándo y dónde fueron encontrados los restos, información detallada sobre la ropa y otros objetos personales encontrados con el cuerpo, así como los reportes de personas desaparecidas que la oficina forense ha recibido. La idea es que esta información ayude a las autoridades en la identificación de cuerpos así como a las familias que buscan desesperadamente a sus seres queridos perdidos.
Estas pistas podrían ayudar también a que se registren más análisis de posibles vínculos de ADN bajo el nuevo proceso descentralizado de México, que permite a sus 49 consulados mexicanos en EU escoger el laboratorio de ADN que mejor responda a sus necesidades.
Aumentar el número de posibles vínculos es crítico en la identificación de restos que no tienen ningún tipo de evidencia que ayude a su identificación.
La base de datos es un paso importante en un esfuerzo fronterizo para estandarizar el proceso de manejo e identificación de cuerpos recuperados.
Tienen restos por un año
La Oficina del Médico Forense del Condado Pima mantiene los restos de estos migrantes hasta un año, en espera de que sean identificados.
De no ser así, toman una muestra de hueso de los restos para realizar exámenes de ADN para su posible identificación en un futuro. Del 2001 al 2007 esta oficina ha procesado más de mil cuerpos, de los cuales 300 permanecen sin identificar.
La base de datos tendrá tres componentes: los más de 200 reportes de desaparecidos recibidos; las características físicas y particulares de los no identificados; y el mapeo estandarizado con coordenadas precisas donde se encontraron los restos, incluyendo los cerca de 800 que han sido identificados, explicó Bruce Anderson, dedicado a la identificación de migrantes de la Oficina del Médico Forense.
La idea es que con esta información se pueda concentrar mejor los esfuerzos de búsqueda de los todavía desaparecidos, añadió, y que eventualmente el banco de datos pueda también vincular perfiles de ADN.
"Sentimos que si mapeamos donde todos estaban, tenemos una mejor oportunidad, especialmente si alguien murió cerca de alguien en particular, o alguien murió en un camino particular y son de un pueblo o de un País en particular", dijo Anderson.
"Por ejemplo, en Centroamérica posiblemente hay rutas migratorias que están prefiriendo. Vamos a decir que una familia sabe que su ser querido cruzó por el Norte de Altar y caminó por una hora y ya no pudo seguir con el grupo. Podemos entonces calcular que tanto caminó dentro de EU después de una hora y podemos decir entonces, hazme una búsqueda una milla alrededor de esta coordenada".
Mientras que los primeros vínculos entre reportes de desaparecidos y la información de casos sin identificar podrían estarse registrando este Otoño, una vez que se concluya con la captura de la información que ahora está en papel, se estima que el mapeo de las muertes esté listo para el próximo año, dijo Anderson. Dos estudiantes de posgrado, Robin Reineke y Francisco Baires están capturando la información de desaparecidos y migrantes sin identificar, mientras que John Chamblee en University of Georgia y Gary Christopherson, del Center for Applied Spatial Analysis en UA, desarrollan la base de datos, incluyendo el componente de mapeo.
Planes de expansión
La base de datos es por ahora local, tal vez con algunos datos de los condados Pinal y Santa Cruz. Y si tiene éxito, estarán promocionándola y trabajando con otras agencias en un futuro, dijo Bruce Parks, director de la Oficina del Médico Forense del Condado Pima.
La Oficina del Médico Forense tiene un promedio de identificación de migrantes, del 75 por ciento, dijo Anderson. "Estamos adelante de la mayoría de jurisdicciones", dijo Anderson, pero no hay una base de datos centralizada y las diferentes jurisdicciones tienen sus propios procesos para identificar migrantes.
En Calexico, California, por ejemplo, el cónsul mexicano Pablo Jesús Arnaud, se enfrenta con leyes que no permiten muestras de ADN de los cuerpos para acelerar la identificación de migrantes que mueren en su jurisdicción, a menos que el alguacil lo autorice. Arnaud trabaja actualmente en un convenio con el alguacil para obtener las muestras de ADN necesarias.
No se trata de muchos casos. Durante el 2007 se registraron 28, de los cuales siete no han sido identificados; y en lo que va del año tienen sólo uno sin identificar. "Aquí si en un tiempo no aparecen se ordena su sepultura", explicó.
Esa situación ilustra los retos a los que se enfrentan quienes identifican los restos, como lo comentó Raquel Rubio-Goldsmith, del Binational Migration Institute de UA. "Sólo en el estado de New Mexico es estatal (el estándar de identificación), pero de ahí en fuera todos son condados distintos y cada quien hace lo que quiere", mencionó.
El instituto está realizando un estudio sobre cómo otros condados fronterizos procesan los restos, con la idea de promover un estándar nacional.
Rubio-Goldsmith dijo que una vez que recaben toda la información, realizarán una conferencia nacional para quienes estén involucrados con el manejo de restos y discutir el tema.
"En lo que hemos recabado hasta el momento podemos decir que no existe mucha comunicación entre los condados", opinó por su parte Kat Rodríguez, de la Coalición de Derechos Humanos e investigadora de campo en el estudio. "Casi todos nos han preguntado qué es lo que hacen los demás". Y esto no es por la falta de voluntad, comentó, sino que cada quien tiene sus reglas y presupuesto.
Melissa McCormick, investigadoras del instituto, dijo que esperan un subsidio por 500 mil dólares solicitado por la oficina del congresista Raúl M. Grijalva para seguir con el proyecto.
"Tenemos un número sin precedentes de personas que mueren en el desierto y tenemos la responsabilidad de hacer lo que podamos para que las familias sepan lo qué sucedió y una vez que encontremos sus cuerpos, que sean tratados de manera respetuosa y apropiadas a su cultura", insistió.
La base de datos no necesariamente va a detener las muertes en el desierto, pero podría ayudar a identificar a los migrantes, dijo Anderson de la Oficina del Médico Forense.
"Si tenemos a todos jalando hacia la misma dirección, tal vez podríamos; ojala pudiéramos servir como modelo para el resto de las jurisdicciones en la frontera", comentó.
Contacte a Mariana Alvarado Avalos al 520-573-4597 o al e-mail mavalos@azstarnet.com