Mon, Jul 06, 2009

Fe de Erratas

'Mochilas' pa' las mochilas

Por Francisco Javier Serrano
Tucson, Arizona | Published: 08.01.2008
Ya en plena recta final para el regreso a la escuela no siento lo duro, sino lo tupido. Entre la compra de ropa, de útiles escolares y todos los gastos asociados para el estudio de los hijos se va una muy buena lana. Bueno pero… ¿Para qué hace uno todo si no es por los hijos?
Y eso que tengo dos hijas en primaria y secundaria respectivamente, no me quiero imaginar lo que tendré que empeñar cuando vayan a la universidad; al paso que voy tendré que robar no uno, sino dos bancos… ¡Con estos aumentos de precios!
Pero invertir en educación es dinero bien dispuesto, lo que ando es investigando sobre esos fondos donde uno pone dinero cada mes y van generando intereses, de esta manera poco a poco se va juntando dinero para la universidad. Todos los bancos tienen planes, pregunte en el suyo.
Y pido un aplauso para mis héroes los maestros, quienes se la rifan con las nuevas generaciones. He visto en las escuelas primarias muchos maestros jóvenes quienes parecen listos para la batalla con estas nuevas generaciones tan maleducadas, es un poco como cambiar la experiencia de enseñanza por energía para aguantar.
Y es que muchos padres descansan la educación de sus hijos en las escuelas, quieren que los profesores la hagan de papá y mamá, que terminen de educarlos.
Luego culpan a las escuelas de crear generaciones malcriadas, cuando las bases en casa no han sido bien establecidas. No sea uno de esos padres que dejan que la televisión, el Internet y la escuela sean padres sustitutos.
Para mi es importante enseñarles bien el español, porque el ingles lo aprenderá en la escuela. Es una lástima ver hijos de padres hispanos que no hablan el idioma de Shakespeare, y los hijos no hablan el idioma de Cervantes… ¿Cómo se comunican?
Lo que si es un orgullo es darle a los hijos las oportunidades que uno no tuvo, dotarlos de las mejores herramientas para que accedan a un mejor porvenir, y la escuela es una pieza importante de esto. Sin embargo, ya lo sabe, no hay garantías, nadie tiene comprado el futuro.
En fin, las vacaciones de verano han terminado, los niños y jóvenes van de regreso a las escuelas, a vivir nuevas experiencias, hacer nuevos amigos, aprender cosas nuevas, divertirse en grande, hacer travesuras, apodar a los maestros, hacer tareas. Todo listo para un nuevo ciclo escolar que quedará grabado para toda la vida.
Y uno como padre viendo como crecen los hijos, como forman su carácter, forjan su destino y son cada vez mas independientes. Es un placer único e irrepetible ver crecer a los hijos, disfrutarlos, reír, compartir las ideas y ser una familia unida.
Mientras tanto… préstenme una lana para pagar el regreso a la escuela…. "Mochilas" pa' las mochilas…
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