Mon, Jul 06, 2009
Alma Zozaya (izq.) escucha mientras Víctor Mercado lee un capítulo de 'Bendíceme, Última'. Mercado quien dice es importante involucrarse en la educación y enseñar a los hijos el valor de la disciplina.
Kelly Presnell/La Estrella de Tucsón

Celebrar triunfos de los hijos es la clave

Festejar logros académicos trae mejores resultados
Mariana Alvarado Avalos
La Estrella de Tucsón
Tucson, Arizona | Published: 08.01.2008
Tucsón.- La mayoría de los estudiantes - chicos y grandes- dedican ocho horas a la escuela todos los días. Ese es su oficio. Sin embargo, usualmente los padres de familia no acostumbran celebrar los triunfos académicos de sus hijos.
Es algo simple, pero que puede hacer la diferencia de por vida en los estudiantes, considera Víctor Mercado, consultor y máster en educación quien trabaja en University of Arizona.
Otros dos aspectos importantes es que los padres se involucren en la vida escolar y que enseñen a sus hijos el valor de la disciplina, dice Mercado.
El regreso a clases se acerca, hay que planear nuevos horarios, comprar los útiles escolares y proveerles de todo lo necesario. ¿Se ha preguntado que más puede hacer para ayudarlos a ser mejores estudiantes y tener una vida mejor?
A continuación, algunos consejos que son clave en el desarrollo de sus hijos:
1) Reconocer sus logros académicos
"Como latinos tenemos que celebrar los éxitos académicos de nuestros hijos", dice Mercado. "Así como le tiran la carne asada al compadre, o como gastan el dineral en la quinceañera, con esa misma dedicación tenemos que celebrar cuando el estudiante obtiene una "A" o cuando tuvo una buena nota en un ensayo".
Y es que entre la comunidad hispana es muy común enfocar las celebraciones a otras áreas de la vida. "En cosas que ni al caso", dice Mercado.
Los recursos monetarios no son pretexto para no reconocer el esfuerzo de los estudiantes, añade. Esto se puede demostrar con acciones tan simples como colocar imanes en el refrigerador con frases de "Bien hecho", cita como ejemplo.
Mercado cuestiona el hecho de que padres de familia de otros países, como los asiáticos, tienen la costumbre de apoyar a sus hijos, cuando en realidad el nivel económico de esas comunidades es igual que el de las hispanas.
"Así como se van al concierto de Lupillo Rivera y se llevan a toda la familia...que tal, 'Cuando te saques una A te voy invitar a ti y a tus amiguitos a dar la vuelta'", comenta.
2) Involucrarse en la escuela
Mercado recomienda a los padres de familia que tengan un papel más activo en las escuelas de sus hijos. Una forma es asistir a la mayoría de eventos en la escuela. Por ejemplo a los open house, cuando inicia el ciclo escolar. Algunos padres de familia no quieren participar porque no hablan inglés, pero la mayoría de las instituciones cuentan con personal bilingüe.
"Si los papás pueden memorizar los nombres de los personajes en las novelas, entonces se pueden memorizar igual los nombres de los maestros y qué clases dan y cómo localizarlos", comenta Mercado.
Una de las creencias entre la comunidad hispana que afecta también, es la idea de que la educación comienza en la escuela, cuando en realidad inicia en casa. No es sólo responsabilidad de los profesores, sino de los padres de familia.
"El pretexto es que los padres trabajan todo el día, pero se tiene que hacer el esfuerzo aunque sea un día", insiste Mercado.
3) Tener disciplina con las tareas escolares
Mercado dice que la mayoría de los estudiantes que tienen malas calificaciones es porque no realizan sus tareas escolares.
"No es porque la tarea valga ciertos puntos", explica."Es que si no hizo la tarea o no entendió la tarea, entonces el estudiante no va a poder practicar lo que va a ver al siguiente día en la escuela".
Esa es una alerta para los padres. Si el estudiante dice que no entiende cómo hacer la tarea es porque tal vez no está poniendo atención en clases, igual que si dice que no le dejaron tarea.
Y para los padres que argumentan no ayudar a sus hijos por no hablar inglés, Mercado les recomienda que busquen tutorías en las escuelas así como otras formas de ayudar.
Como por ejemplo mantener la disciplina y el horario de las tareas. "Algo tan sencillo como decirle al niño 'Mijo a las 9 de la noche voy a revisar tu tarea', y si la tarea son 10 problemas y solamente hizo cuatro, insistir en que haga los demás", explica.
Y es que no será tal vez tan importante si hizo bien la tarea o si el padre entiende a la perfección lo que se hizo de tarea, sino que los padres demuestren a sus hijos que tienen altas expectativas de ellos.
"Y si el niño dice que no hay tarea y si dos días consecutivos dice que no hay, algo está mal", añade.
Contacte a Mariana Alvarado Avalos al 520-573-4597 o al e-mail mavalos@azstarnet.com