Smyth Steel Welders Trades/Construction SINCLAIR SYSTEMS FIELD SERVICE TECHNICIAN Health Care RLM Services, Inc. Pharmacist General First Christian Church Church Caretaker Production and Manufacturing Industrial Tool, Die & Eng CNC LATHE Health Care Sonora Behavioral Health RN Health Care RLM Services, Inc. Physician's Assistant Palomeando
'WALL-E: Un robot enamorado'Tucson, Arizona | Published: 06.20.2008
"WALL-E" (Andrew Stanton, 2008) es la nueva apuesta de PIXAR ("Toy Story", "Finding Nemo") para este verano, compañía que muestra que aún hoy es líder en el renglón de las cintas de animación 3D.
Por lo anterior, se antoja lógico que sea PIXAR la que dé un paso adelante y se arriesgue con una historia que le apuesta todo al encanto de sus personajes (un par de carismáticos robots), pues apenas uno de ellos aporta un mínimo de diálogo a través de toda la historia.
La cinta, hay que decirlo, fue confeccionada con la intención de entretener a la audiencia infantil, y aunque es claro que es ése su objetivo principal, por lo visto en los trailers de promoción (si los vio usted no me dejará mentir), no fue difícil adivinar que el encanto del guión y sus ingeniosas secuencias serán un deleite también para el público adulto.
Es cierto que ya hemos visto en pantalla historias sobre máquinas autónomas con tintes humanos, baste recordar "Robots" (Chris Wedge y Carlos Saldanha, 2005), cinta exitosa que logró lo que muchos nunca hubieran imaginado: que artefactos metálicos involucraran al público en sus aventuras. O qué tal "Cars" (John Lasseter y Joe Ranft, 2006), con un montón de automóviles con poderosas personalidades.
Espacio aparte merece la cinta "Short Circuit" (John Badham, 1986), cinta de acción real que cuenta las aventuras de un hombre (Steve Guttenberg en una de sus pocas cintas aceptables) y su novia (Ally Sheedy) al encontrarse con un robot llamado "Number Five", el cual comienza a desarrollar emociones y sentimientos humanos. La influencia es obvia, y no sólo en lo referente a lo del autómata con sentimientos, sino al diseño del mismo.
"WALL-E" es la historia de un pequeño y carismático robot terrestre que fue programado única y exclusivamente para limpiar, pero… ¿qué pasaría si todos los habitantes de la tierra tuvieran que irse repentinamente, ante el peligro inminente de la destrucción global y nadie, absolutamente nadie se hubiera acordado de apagar a la pobre máquina?
El año es el 2700 y WALL-E (sus siglas significan: Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) ha estado solo por siglos y siglos, realizando sin parar la función para la cual fue fabricado: limpiar, bueno, también suele jugar con todo lo que se encuentra y colecciona un montón de curiosidades.
Pero un día ocurre un imprevisible incidente: EVE, una robot de supervisión (enviada por terrestres que quieren saber si es seguro regresar al hogar) llega a la tierra para cumplir su misión principal: reunir la información necesaria y llevarla de regreso a la tierra; aunque también consigue algo inesperado: enamorar con sus encantos al inocente y solitario WALL-E.
En cuanto EVE advierte la presencia del romántico robot, sabe que es información importantísima que debe transmitir a sus creadores, así que se dirige inmediatamente a llevarles la noticia.
Pero WALL-E ya no quiere estar solo, ahora ya tiene una amada a quien seguir y pone manos a la obra, así que la sigue a través de la galaxia, en una jornada a la que se le une una cucaracha con tintes de mascota y un grupo de robots algo descompuestos.
La cinta estuvo cocinándose por mucho tiempo (desde 1995), pero se dijo que cuestiones creativas y técnicas atrasaron su realización, así que se tuvo que esperar una década para poder llevarla a la pantalla, ahora ya contando con toda la herramienta de producción que implicaba su realización.
Lo sobresaliente de este trabajo, como ya lo dije antes, radica en que a lo largo de la historia los diálogos brillan por su ausencia, pues sólo uno de los personajes apenas dice algunas palabras en pantalla.
Lo anterior (me voy a permitir subrayarle) no debe desanimarle para ir a palomearla al cine, al contrario: sólo piense en la imaginación de los creativos para subsanar este elemento. Vaya a verla, le aseguro que no se arrepentirá, tiene el sello de recomendación de Palomeando. Disney / Pixar
|
|