Mon, Jul 06, 2009

Tintero

¿A qué estamos jugando pues?

Por Paco Ureña
Tucson, Arizona | Published: 05.30.2008
Llevé a mi esposa y mi hija al súper. Después de mucho tiempo visitamos la tienda Soriana que se encuentra en el crucero de Solidaridad y Luis Encinas, en Hermosillo.
Para nosotros es complicado llegar ahí -como lo es para muchísimos hermosillenses-, porque es precisamente en este cruce de dos amplísimas rutas vehiculares donde se llevan a cabo las obras de construcción de un gran distribuidor vial.
El trabajo tomará 18 meses, según los planes del gobierno del estado, impulsor de este trabajo que a nosotros nos parece ciclópeo. Te confieso que tanto mis acompañantes como yo quedamos impresionados al ver el avance, después de unos cuantos meses.
Es emocionante poder visualizar, sin necesidad de mucha imaginación, lo que significará esta obra para nuestra ciudad, congestionada hasta el copete por un inusitado crecimiento del parque vehicular.
Ya sabemos que nuestra capital es una ciudad relativamente chica. Los datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) le asignan a nuestra población menos de 800 mil habitantes (dato del año 2000), aunque en Estados Unidos se estiman un millón de personas.
El caso es que el dato del INEGI significaría que la capital de sonora cuenta con casi 180 mil hogares. Sin embargo, la estimación más aceptada es que el parque vehicular está integrado por unos 200 mil autos, lo que manifiesta, sin duda alguna, una desproporción inmanejable para el tráfico vehicular cotidiano.
Pese a los numerosos obstáculos que ha enfrentado el gobernador Eduardo Robinson Bours, la modernización de la capital de Sonora está avanzando aceleradamente, o al menos así me lo parece a mí. Algunas grandes obras, ya en funcionamiento, en el Sureste de Hermosillo, han hecho eficiente notoriamente el desahogo del pesado tráfico vehicular en esa área urbana-industrial.
Al mismo tiempo, el presidente municipal, Ernesto Gándara, ha emprendido un ambicioso programa de modernización de nuestra urbe en evidente coordinación, y con el apoyo del gobierno del estado; coordinación que sería deseable que se repitiera con más frecuencia entre las autoridades.
Así, pues, la capital de Sonora está cambiando tremendamente en estos tiempos de las administraciones boursista y gandarista. Decenas de calles han sido pavimentadas o re-pavimentadas y para muchos es sensible la reducción del polvo que todavía nos afecta.
El tráfico vehicular ha mejorado su fluidez, a pesar de los grandes trabajos en proceso, como es el caso de las obras que se llevan a cabo en el lugar que te comento arriba.
La semaforización se ha modernizado paulatina, pero notoriamente, y la presencia de la policía en la ciudad es hoy más notoria y eficaz, aunque no exenta totalmente de problemas.
Sí, la capital de Sonora se convierte en pasos agigantados en una población gigantesca, cuyo crecimiento parece imparable.
En estos días, precisamente, se ha abierto al público un nuevo centro comercial más de proporciones ciclópeas, el Mega Comercial Mexicana, cuyo piso de ventas es, posiblemente, el de mayores dimensiones en toda la entidad.
No sé si será apropiado sentir orgullo por el enorme crecimiento de nuestra ciudad. Inevitablemente la vida se complica, las distancias se alargan, el tiempo se acorta y aquella tranquilidad que algunos todavía añoramos, se dirige hacia su desaparición a pasos agigantados.
Sin embargo, es absolutamente necesario reconocer que hasta hace menos de 20 años, Hermosillo -y la mayoría de las ciudades importantes de sonora-, se han quedado atrás en el desarrollo de muchos lugares del resto del País.
Debemos aceptar que los cambios llevarán a nuestra gente al nivel de calidad de vida que ya merece, y que incluye nuevas comodidades, mejor salud, más trabajo y una economía más dinámica y creciente, que no es decir poca cosa.
Para nadie es un secreto que los diputados del PAN han hecho un esfuerzo de obstaculización -digno de mejor causa, al trabajo de Bours. Es muy lamentable, porque Sonora ya ha ingresado, les guste o no, al Siglo XXI, y porque esta injustificable actitud, que en mi opinión no prosperará, parece una calca de la posición que mantiene el perredista Andrés Manuel López contra todos los esfuerzos de modernización que busca para México el presidente Felipe Calderón.
¿A qué están jugando, pues?
● E-mail: francisco.urena@yahoo.com