Thu, Aug 28, 2008

Fe de Erratas

La vida de Don Quejas

Por Francisco Javier Serrano
Tucson, Arizona | Published: 05.02.2008
Esta es la historia de una persona que sólo se dedicaba a quejarse de la vida, de lo complicado que era todo; de lo profundo y difícil que resulta el lograr éxitos. Nunca se esforzó, se colocó en una zona de confort e hizo lo que es más fácil: quejarse y culpar a otros de todo.
De pequeño nunca se le enseñó que las cosas que valen la pena son hechas con empeño, dedicación y sobre todo con sacrificio. Aprendió en gran parte con el ejemplo de la queja, del echarle la culpa a otros de su situación.
Así, entendió que gran parte de los problemas son por culpa de los malos gobiernos y los políticos corruptos, pero cuando lo detenía la policía, inmediatamente les ofrecía una "mordida". Se quejaba de la basura en las calles pero tiraba desde su carro todo lo que no quería, desde papeles hasta botellas de vidrio.
Un día en la playa se cortó con un vidrio que algún irresponsable rompió ahí. Mientras maldecía al que lo hizo, también se quejó de que la Cruz Roja no estuviera a su auxilio de manera expedita, sin siquiera percatarse que nunca había cooperado ni con dinero ni con tiempo para alguna causa altruista.
Continuando con su vida y situación decidió emigrar al Norte donde comenzó una nueva vida. En lugar de adaptarse y sacar ventaja de la situación, decidió quejarse. Consiguió un trabajo modesto, suficiente para vivir mejor que como estaba. Sale para pagar los "billes", disfrutar del futbol los domingos y las cheves.
Claro, se queja de que "sin papeles" no puede aspirar a más y que a él le tienen que hablar en español si quieren su atención y dinero. Ahora con dólares en el bolsillo, piensa que tiene todo bajo control. Guarda un poco de dinero bajo el colchón pensando un día regresar a su tierra y presumir de su éxito con todos sus amigos.
Ahora Don Quejas se lamenta de no ser querido aquí, de que estaba mejor en su tierra, de la comida, de lo aburrido que son los gringos. Pero ya tiene varios años aquí y nunca a la fecha a hecho sus impuestos. Piensa que el gobierno debe darle y que él no le debe nada a nadie, por eso siempre paga "cash".
Una vez sufrió un accidente automovilístico y fue a dar al hospital por 5 días. Al no contar con seguro médico porque según él no lo necesitaba, quedó debiendo una cantidad estratosférica de dólares, y al día de hoy se jacta con sus amigos de que nunca les va a pagar a pesar de que salvaron su vida.
Espero que la visita del Papa Benedicto XVI pueda convencer a Don Quejas de que sólo cambiando su actitud y pensamientos podrá cambiar su entorno. Qué no hay que quejarse de los problemas, sino procurar y buscar soluciones.
● Nos escribimos la siguiente semana, erratas@sercommunication.com