Wed, Oct 15, 2008

'Hablando de Sexo'

Las contradicciones sobre la sexualidad en la adolescencia

Por Martha Lomelí
Tucson, Arizona | Published: 03.14.2008
Una vez escuche una plática entre dos caballeros, y uno le decía al otro: "Mi mujer me ha comentado que nuestro hijo, de 13 años, ha empezado a manchar las sábanas con poluciones nocturnas" (semen por eyaculaciones involuntarias ocurridas en la noche). "Ni ella ni yo hemos hablado con él, porque no sabemos qué decirle o cómo empezar la plática sobre estos cambios en su cuerpo".
Otra parejita comentaba entre un grupo de amigos, que el padre pensaba llevar a su hijo de 16 años a que tuviera su primera experiencia sexual con una prostituta, pues el padre había vivido la misma experiencia. Él pensaba que el tener la primera experiencia sexual con una "experta" en el sexo, era mejor que con una chica común.
Otro caso más donde una madre me preguntó: "Mi hija tiene 19 años y hace tiempo que sale con un chico. No quiero inmiscuirme en su vida privada, pero me gustaría estar tranquila si supiera si ella está teniendo relaciones sexuales y si está usando algún tipo de protección".
Yo me pregunto y le pregunto a usted que tiene este tipo de dudas sobre su adolescente, ¿qué hace un padre es este tipo de circunstancias?
En el primer caso mencionado, yo recomendaría no alarmarse porque el chico ya está en la etapa donde se tiene poco control de las eyaculaciones nocturnas- o como se le conoce comúnmente "sueños húmedos".
No plantee el tema al muchacho con solemnidad, tampoco lo ignore o espere que se le pase; o mucho menos que alguien como el tío o el maestro lo orienten. La responsabilidad es de usted padre y madre, tocar el punto con sutileza.
Compre un libro de cambios fisiológicos en el cuerpo, y déjelo es la mesita de noche de su hijo o hija. Después de un par de días invítelo a comer una hamburguesa y pregúntele si ya ojeó el libro y si tiene algún comentario o pregunta.
No le mencione el hecho que usted ya sabe lo de las sábanas manchadas, pues él se avergonzará al sentir que usted ya sabe algo, ya que es muy posible que para ambos sea una sorpresa y no sepan cómo tomarlo o qué hacer.
Así usted empezará una forma sencilla y no intimidadora sobre lo que es la orientación sexual.
En el caso dos, creo que llevar al muchacho a tener su primera experiencia sexual con una prostituta, le podrá fácilmente causar un nerviosismo y ansiedad innecesario a algo completamente nuevo para él.
Es muy posible que le cause una decepción, pues sólo ocurrirá penetración, eyaculación y nada más. No hay emoción ni preparación al acto que se supone es una demostración de afecto, amor y responsabilidad; creo es la meta de cualquier padre o madre el enseñar que el hacer el amor es un acto de responsabilidad y no sólo de deseo.
En el tercer caso, es muy difícil pensar que nuestra hija que salió hace unos meses de la preparatoria esté ya en una relación sexual con un chico que, posiblemente esté sólo divirtiéndose con ella, o aún peor con la posibilidad de que quede embarazada o con una ETS (Enfermedad Transmitida Sexualmente).
Sea directo en mi opinión, pues ya esperó demasiado para la primera lección; pregúntele si está teniendo relaciones aún cuando ella se moleste, dígale que necesita ayudarla a ser una chica responsable.
Esto le costará trabajo, pues su hija ya no es su pequeña, a quien usted podía supervisar o mandar. La ansiedad y preocupación que usted siente disminuirá, pues su hija tendrá la oportunidad para hablar con usted, y así juntas tomar pasos difíciles, pero responsables sobre la prevención necesaria.
● Si desea contactar a la Dra. Martha Lomelí Sapiens, llame al (520) 396-4622. Escúchela los lunes de 8 a 9 a.m. en la 1210 AM LA RAZA.