Fri, Sep 05, 2008

Motivan al Tri Sub 23 con un filme de Vince Lombardi

Luis Homero Echeverría
Agencia Reforma méxico
Tucson, Arizona | Published: 02.29.2008
MÉXICO, DF.- "Coach, imagine que este es mi primer día en el vestidor ¿qué me diría?"
A Vince Lombardi, quien fuera coach de los Green Bay Packers, la pregunta lo lleva a un viaje en su mente por todo lo que ha sido el futbol americano en su vida y se alista para la respuesta:
"Lo hemos escogido a usted porque tiene las habilidades, las características que necesitamos, demuéstrenos que tiene la voluntad para hacer que las cosas ocurran y será uno de los nuestros. Pero le vamos a exigir muchísimo, más que nunca en su vida.
"Desde este momento, lo más importante es su familia, su religión y el equipo. Exigir menos que eso a una gente profesional es hacerse un tonto".
Las imágenes siguieron, y Guillermo Ochoa, César Villaluz, Édgar Andrade, Sergio Ávila, Francisco Gamboa y el resto de los seleccionados Sub 23 mantuvieron la atención al video que les exhibió el psicólogo Octavio Rivas en el Centro de Alto Rendimiento.
Una película hecha hace casi cuatro décadas para vendedores atrapó a los seleccionados nacionales, y al cuerpo técnico también.
"El segundo esfuerzo", la trama que estelariza el propio Lombardi, el mismo de aquel lema "lo importante no es ganar, es lo único", se volvió parte de la preparación del Tricolor hacia el Preolímpico.
El mensaje de que sólo algunas contadas jugadas definen un partido y de que sólo algunas contadas oportunidades definen la vida, perfumó la concentración de los jugadores mexicanos y sólo durante la parte inicial de los 20 minutos que dura la proyección.
Nadie se salió de la sala, nadie se opuso a que la pusieran, nadie acudió por obligación.
En el repertorio de cintas también están "El hombre milagro" y "El secreto", que por el estilo se enfocan a trabajar la mentalidad, y a las cuales los futbolistas, lejos de rechazarlas, las buscan.
La escena de "El segundo esfuerzo" sólo fue una parte de la sesión. El resto, visualizar, imaginar, colocarse objetivos y metas, respirar mejor, manejar la presión, pensar en el éxito.
Probablemente la siguiente película para julio, está la promesa, cuando tengan el boleto en mano para Beijing, con otro actor, con otro argumento, con otra pulida a su motivación, como la que vivieron el pasado lunes.