Mon, Jul 06, 2009
Julio César Chávez Carrasco peleará en León, Guanajuato, el próximo 9 de febrero contra el estadounidense José Celaya.
José Luis Ramírez / Agencia Reforma México

Noquea JC a su adicción

Vence Chávez dependencia al alcohol y apoya fuerte a sus hijos
Diego Martínez
Agencia Reforma México
Tucson, Arizona | Published: 01.25.2008
MÉXICO, DF.- Julio César Chávez es otro. Está sonriente, coherente, sereno... el campeón por fin está limpio.
El boxeador mexicano, considerado el más grande de todos los tiempos, reconoce que su semblante ha cambiado, y asegura que no caerá de nuevo en las adicciones, como la del alcohol.
"Ya no chupo, acuérdate", dice entre risas el ídolo de Culiacán, quien salió hace unas semanas de un encierro de casi medio año en un centro de rehabilitación.
"Qué bien se siente andar sobrio, estoy limpio".
"Me siento contento, y pues a volver a empezar otra vez", expresó JC, quien acompañó en la Ciudad de México a su hijo mayor, a presentar la próxima pelea del "Junior" en León, Guanajuato, para el próximo 9 de febrero, contra el estadounidense José Celaya.
El ex campeón de 45 años reveló que todos esos meses le ayudaron a ver la vida de otra manera. Incluso considera que, si hubiera sido disciplinado, hasta seguiría siendo monarca mundial.
"Estoy bien, y eso me lo ha dado la sobriedad con la que vivo actualmente, y pues gracias a la disciplina estoy así, y pues eso es lo que tenía que haber tenido siempre, y hasta sería todavía campeón del mundo", añadió JC, quien, sin embargo, agarró el cigarro para calmar un poco la ansiedad.
A encaminar a sus hijos
La vida de JC ha cambiado. El próximo mes arrancará su carrera como comentarista, justo el 16 de febrero en la pelea de su hijo Omar, quien enfrentará a Alain Hernández.
"Es una sorpresa lo de Omar y pues a dejar los nervios, empezamos algo nuevo", añadió Julio, quien también comentó que le encantaría ver a finales de año en el Estadio Azteca a su hijo peleando contra Óscar de la Hoya, quien lo venció en dos ocasiones.
"Hay que llevar bien la carrera de mis hijos, ayudarlos en todo, y pues Julio, mi hijo, gracias a Dios ha tomado lo bueno mío, lo malo... a la basura, no sirve".